31/10/11

Prologo para un psicólogo


Buenos días señor, es un placer. Antes de iniciar nuestra consulta y de que ponga las pautas de cómo van a ser nuestras sesiones me gustaría presentarme y aclararle un par de cosas sobre mi persona; Tengo 17 años, estoy en el último año del colegio secundario y voy a seguir ciencias políticas, voy a esperar a terminar el CBC de esa materia para poder anotarme en Traductorao Público de inglés ya que no se pueden hacer 2 CBC's a la vez. Aparte de que la carrera me encanta, amo la facultad de Derecho.. y hablando de derecho mi novio va a esa facultad. Tengo un gran dilema, porque yo ODIO a mi novio, sí señor, lo detesto. No lo soporto y todavía no sé porqué estoy con él. Hubo cortes en el medio en los cuales estuvimos con otras personas y no lo puedo superar ni hoy ni nunca. Sufro de abruptos cambios de humor que no puedo controlar tras los cuales le puedo decir que yo me merezco estar con alguien mejor, alguien que me respete y me sepa valorar como lo merezco, sabiendo lo perseverate que soy y la fuerza leonina que poséo hasta el punto de pensar que soy una ínfima partícula en el universo infinitesimal y que es demasiado débil como para dejarlo irse con otra cualquiera ya que no podría soportar el dolor de estar sola.
Creo también que los psicólogos son algo redundantes, no, no, señor, no se enoje ni me malinterprete. Son instrumentes, herramientas, si así le gusta, que ayudan a los demás a encontrar una solución, pero que es algo que requiere esfuerzo propio. No es como si ir a un psicólogo haga que mágicamente nuestros problemas desaparecieran. También soy algo inconstante, como ya le dije, sufro de ambibalencia, por lo cual un día me siento en la cima del mundo y al siguiente una hormiga aplastada por un grano de arena, problablemente por eso vaya a faltar varias veces, no señor, no se preocupe que voy a llamar y avisar. A veces siento que ompartir mis emociones no vale la pena o que realmente ya no tengo ganas de decir nada porque son tantas las cosas que tengo para decir si empiezo a hablar.
Y ni hablemos de mis padres. ¿Nunca le pasó, señor, que siento que no le cae bien a sus padres? Pués a mí me pasa todo el tiempo. Y no los culpo, si yo me conociera por afuera, es decir, sin ser yo, conocer a mi yo sin ser yo, no sé si me caería bien. Probablemente no. Pero aquí la cuestión son mis padres, quienes por cierto se separaron hace un par de meses. No, no es que me ponga "mal". Es decir, son personas, perdón digo, somos personas. Y no porque sean mis padres les tengo que agradar, de hecho, ellos a mí no me agradan, ninguno de los dos.
Eso era el prólogo que tenía para decirle para que entienda más tarde algunas de mis actitudes sin tener que andar descifrando, aunque como el psicólogo probablemnte descifre igual. Supongo que ahora vienen sus pautas y la manera de proceder en la consulta, así que dígame, ¿qué tengo que hacer?