¿Qué somos? ¿quiénes somos? ¿qué nos hace ser lo que somos? A veces cabe preguntarnos estas cosas para replantearnos la manera de ver el mundo que tenemos..
Cuando llega esta época del año, me pongo nostálgica. Quizá es culpa de los recuerdos de la niñez caminando por esas calles empedradas como Araujo o Acassuso con las hojas de los árboles recién caídas por la llegada del otoño. Esas tardes diluviosas y heladas en las que lo único que me interesaba era llegar a mi casa y ver la tele mientras mi abuela cocinaba y mi tía planchaba. Cuando iba a la plaza de los Ándes antes sin enrejar y juntaba hasta tarde las hojas caídas y los frutos de los árboles añejos. O esas noches en las volvía con mi mamá de su trabajo y no había nadie en la calle, como si la gente hubiese dejado de ser gente y hubiese desaparecido sólo para convertirse en el viento que mueve las ramas de los árboles. Son esos momentos en que uno se pone a reflexionar y siente que aunque cause sierta tristeza ese es el momento más lindo que puede estar teniendo..
