
Apasionadas y hermosas
Sexies y tiernas
Amorosas pero cuidadosas,
Con caricias saben darle al mundo una sonrisa
Su rabia es peor que el peor terremoto
Su calma es el elixir de los dioses
Pero su boca es el pecado de los más castos.
Tú, que encuentras lo claro en lo oscuro
Que comprendes, y aprendes y dejas aprender
con tu ternura interminable
Que permites ver más allá de lo que la razón permite
No desesperes
Todas padecemos.
Tú, mujer, tú..
